Diagnóstico inicial
Personas, usos, herramientas, datos, proveedores y principales preocupaciones.
Inventario · Roles · Protocolos
Inventariamos las herramientas, asignamos responsables y dejamos un proceso claro para aprobar, limitar o rechazar cada nuevo uso de IA.
Ámbito: empresas de 1 a 300 empleados. La consultoría crea procesos y evidencias operativas, pero el cumplimiento final depende del papel de la empresa, los sistemas, los usos y el resto de obligaciones aplicables. Reglamento de Inteligencia Artificial consolidado en EUR-Lex ↗
El alcance definitivo se confirma antes de contratar.
Por qué existe este servicio
La empresa no puede controlar el riesgo si desconoce qué herramientas se usan, para qué, qué datos reciben y quién las aprobó.
Antes de empezar definimos las personas, herramientas, datos y decisiones incluidas. La propuesta también detalla las exclusiones.
Dejamos una forma de trabajar que responde a cuatro preguntas: qué se usa, quién decide, cómo se evalúa una herramienta nueva y qué debe hacer el empleado antes de abrirla.
Resultado para la empresa
Disponer de una visión inicial de herramientas y casos de uso.
Separar herramientas permitidas, restringidas, en evaluación y no autorizadas.
Asignar un área responsable y una ruta clara de consulta o escalado.
Evaluar nuevas herramientas con criterios repetibles.
Priorizar formación, controles y análisis adicionales según el riesgo.
Qué incluye
Antes de empezar, la propuesta detalla qué incluye, el calendario y los límites.
Personas, usos, herramientas, datos, proveedores y principales preocupaciones.
Registro priorizado con finalidad, responsable, información y nivel de revisión.
Criterios para riesgo, prohibiciones, alto riesgo, transparencia y usos ordinarios.
Reglas editables y estado de las herramientas corporativas.
Solicitud, análisis, prueba controlada, decisión, condiciones y revisión.
Unidad responsable, roles, canal interno, incidentes y prioridades.
La diferencia, en lo concreto
Comprar herramientas de IA es una decisión; saber quién las aprueba y bajo qué reglas es otra. Esta consultoría organiza el uso real de la IA y deja un proceso que tu empresa pueda mantener.
Registramos las herramientas y los casos acordados con su finalidad, datos y responsable. Así puedes distinguir qué está permitido, qué necesita restricciones y qué sigue pendiente de evaluación.
Definimos la función responsable, los roles y el canal de consulta. El protocolo indica cómo solicitar una herramienta, revisar al proveedor, hacer una prueba y registrar la decisión y sus condiciones.
Recibes los documentos editables y la explicación del alcance entregado. La hoja de ruta ordena las siguientes revisiones, la formación y los controles que necesitan atención, con prioridades para Dirección.
¿La consultoría deja responsables y un procedimiento para la próxima herramienta, además del inventario y la política inicial?
Cómo se trabaja
Recogemos usos, herramientas y responsables.
Valoramos finalidad, datos, personas y proveedor.
Creamos documentos, roles y decisiones.
Entregamos, explicamos y priorizamos mejoras.
Lo que suele preguntarnos una empresa
La tarifa es de 450 € para empresas de 1 a 10 empleados; 750 € de 11 a 50; 950 € de 51 a 150; y 1.250 € de 151 a 300. Todos los importes son más IVA. La propuesta concreta las herramientas, casos de uso, entregables y límites antes de empezar.
Sí, por 350 € + IVA adicionales a la consultoría AI Act. El mantenimiento de protección de datos, si se contrata a partir del segundo año, cuesta 250 €, 450 €, 650 € u 850 € + IVA al año según los mismos tramos de plantilla.
Si desarrolláis tecnología de IA, tratáis datos de salud, manejáis grandes volúmenes de datos o trabajáis con administraciones públicas, se añade un único suplemento de 500 € + IVA a la consultoría. Si contratáis mantenimiento de protección de datos, se suman 200 € + IVA al año. Los suplementos se aplican una sola vez aunque concurra más de una condición; los trabajos especializados se delimitan en la propuesta.
No. Incluye revisión documental y funcional. Pruebas técnicas, pentest, análisis de código o implantación requieren otro alcance.
No debe afirmarse que exista un cargo universal obligatorio. Se asigna una función responsable y roles proporcionados a la organización.
Se identifica la necesidad y se prepara un alcance específico. La consultoría esencial no incluye evaluación de conformidad ni todas las obligaciones de esos sistemas.
Sí. La formación explica las reglas a la plantilla y la consultoría deja documentados el catálogo, los responsables y los protocolos incluidos en el alcance.
Consultoría AI Act
Desde 450 € + IVA según plantilla. Confirmamos herramientas, datos y alcance para que sepas qué vas a recibir y cuánto cuesta.